¿Por qué Argentina merece ser campeón mundial?

Por Sofía Griolli

El domingo 18 de diciembre, la Selección Argentina jugará la final del Mundial de Qatar 2022 contra Francia: estamos a un partido de ser campeones del mundo después de 36 años.

36 años en los que pasamos por diez presidentes, Australes, Patacones, el Uno a Uno, un corralito, el pago de Nestor Kirchner al FMI, la toma de deuda externa de Mauricio Macri, la muerte de Maradona, una pandemia y un intento de magnicidio  a la vicepresidenta de Argentina, entre el sinfín de acontecimientos que atravesamos diariamente.

Basta con revisar un minuto nuestra historia para repreguntarnos: ¿cómo no vamos a merecer ser campeón mundial? 


El fútbol, la selección, la final del mundo, “la pelotita”: no es para el pueblo argentino un deporte más ni mucho menos una felicidad efímera. Se trata de entrelazar el aguante de todo un país que convive con las injusticias cotidianas; la pobreza; la desigualdad y la violencia.  Obtener un mínimo encuentro con lxs otres, recuperar las calles que cada vez son habitadas por más personas, menos pibes jugando y paredes repletas de reclamos. Las mismas calles que son apropiadas por miles de chicxs, adolecsentes, adultos, abuelas (la la la la la), luego de cada triunfo de la Selección; que se visten de celeste y blanco, en las que se escuchan miles de voces y se abrazan todxs con quien se encuentren. 

 

Por el amor a nuestra historia, por los pibes de Malvinas que jamás olvidaré, por Messi, por el Diego, por toda la alegría que nos dió la Scaloneta y por dejarnos vivir todos estos momentos de festejo y unión. Por regalarnos una final del mundo. 

Y por sí no fue suficiente, el hilo de @12Maibj nos muestra 40 motivos a lo largo y ancho del país para volvernos a ilusionar.